Actualizaciones sobre fuerza muscular

30.09.2021

Diferentes investigaciones han calculado el impacto de tener niveles bajos de fuerza en la población y los resultados son demoledores.

La evidencia es clara: tener mayores niveles de fuerza muscular te hace vivir más y mejor. Un estudio especialmente relevante se publicó en 2019 una de las revistas médicas más prestigiosas, The Lancet (1).

Este estudio epidemiológico ha cuantificado la asociación que existe entre diferentes factores de riesgo y la mortalidad en más 150.000 personas de 21 países diferentes (incluyendo países con ingresos altos, medios y bajos), representando así uno de los estudios más ambiciosos hasta la fecha a la hora de analizar el impacto que tiene el estilo de vida, la educación o la contaminación en la salud a nivel global.

Los resultados mostraron que el 75% de los casos de muerte se atribuyen a factores de riesgo modificables. A nivel global, el primer factor es tener un nivel educativo bajo, el segundo fumar y, el tercero, tener niveles bajos de fuerza (medidos mediante un test de prensión manual).

Es decir, tener poca fuerza se sitúa como el tercer factor de mortalidad a nivel global. Los investigadores cuantificaron que aquellas personas que son menos fuertes tienen el doble de riesgo de mortalidad que las que tienen unos niveles de fuerza altos.

Por cada 5 kg menos de fuerza en la mano, el riesgo de mortalidad aumenta un 16% (2). Estos resultados van en consonancia con una revisión con meta-análisis (3) que analizó a casi dos millones de personas y que vio que tener niveles más elevados de fuerza se asoció con una reducción del 40% del riesgo de mortalidad en mujeres y del 31% en hombres.

Si analizamos los datos obtenidos por el estudio de The Lancet y muchos otros que se publican cada día, vemos como el estilo de vida determina la salud de las personas. Si te mueves más, si comes menos y mejor, si no fumas y no bebes alcohol, mejora tu salud.

El ejercicio físico, especialmente el entrenamiento de fuerza, puede prevenir el deterioro funcional en las personas más mayores, atenuando la pérdida de masa muscular.

Es necesario implementar medidas que tengan como objetivo parar lo antes posible un problema que va en aumento: el sedentarismo y su vínculo con el desarrollo de enfermedades crónicas. De todos los factores modificables mostrados en el artículo de The Lancet, la mayoría de ellos pueden prevenirse mediante políticas que estimulen mayores niveles de actividad física y una dieta adecuada. En el caso particular de la fuerza, la evidencia es demoledora. Tener mayores niveles de fuerza muscular te hace vivir más y mejor. 

Fuente:1. Yusuf S, Joseph P, et al. Modifiable risk factors, cardiovascular disease, and mortality in 155 722 individuals from 21 high-income, middle-income, and low-income countries (PURE): a prospective cohort study. Lancet 2020 Mar 7

2. Leong DP, Teo KK, et al. Prognostic value of grip strength: findings from the Prospective Urban Rural Epidemiology (PURE) study. Lancet. 2015 Jul

3. García-Hermoso A, et al. Muscular Strength as a Predictor of All-Cause Mortality in an Apparently Healthy Population: A Systematic Review and Meta-Analysis of Data From Approximately 2 Million Men and Women. Arch Phys Med Rehabil. 20184. Valenzuela PL, Castillo-García A, Morales JS, Izquierdo M, Serra-Rexach JA, Santos-Lozano A, et al. Physical Exercise in the Oldest Old. Comprehensive Physiology. 2019. p. 1281-304.