Diez consejos para envejecer con un sistema inmune sano y fuerte

18.08.2022

1. Cuidar la alimentación es fundamental para mantener un sistema inmune fuerte. Seguir una dieta con productos de proximidad (o kilómetro cero), incluyendo verduras y frutas de temporada, acompañadas de huevos ecológicos/camperos, carne y pescado. Los hidratos de carbono, mejor integrales.

2. Mejor al horno, al vapor o a la plancha. Estos métodos de cocción permiten mantener todos los nutrientes de los alimentos.

3. Organizar el menú de manera semanal. Es decir, cocinar un día varias recetas para los diferentes días de la semana. Esto permite planificar el aporte nutricional y evitar improvisar con comidas rápidas.

4. Realizar ejercicio físico regularmente reduce el riesgo de padecer algunas enfermedades y ayudan a controlar el sobrepeso. En este aspecto, beber suficiente agua es clave para poder llevarlo a cabo, ya que se ha comprobado que un cierto nivel de deshidratación reduce la motivación y aumenta la sensación de esfuerzo, reduciendo la resistencia y evitar hábitos tóxicos, como el tabaco o el alcohol.

5. Mantener la mente sana: Para entender la manera en las personas se relacionan con sus pensamientos, es necesario entender que no son esos pensamientos, sino que estos suceden dentro de la persona.

6. Pensar en el aquí y el ahora. La vorágine del día a día deja poco espacio para conectar con el propio yo y ser consciente del momento que se está viviendo. Para alejarse del estrés y ser capaz de crear una rutina mindfulness, a lo largo del día se puede desarrollar ejercicios que permitan conectar con nosotros mismos y ser capaz de disfrutar del aquí y el ahora, lo que repercutirá positivamente en el bienestar.

7. El sueño, no importa solo la cantidad de horas de sueño, sino también su calidad. A través de un sueño profundo, el organismo se recupera y puede estar en pleno funcionamiento al día siguiente. Haciendo uso de una rutina diaria de horas, evitando los dispositivos electrónicos en las últimas horas del día y la ingesta de bebidas estimulantes desde la tarde, la conciliación del sueño será más fácil.

8. Cuidar las relaciones sociales: Además de cuidar la mente y el cuerpo, hay que mantener una vida social activa. Disponer de una red social que ofrezca el apropiado soporte y un control efectivo del estrés son los pilares básicos no solo de la salud física y mental, sino de algo más aterrizado aún: de la satisfacción vital y la felicidad.

9. Visitar periódicamente al médico: Para vivir más y mejor es importante tener un contacto cercano y fluido con nuestro médico. Los profesionales sanitarios vigilan el estado de salud y son capaces de dar las mejores recomendaciones para prevenir enfermedades y mantener un estilo de vida saludable.

10. Las vacunas no son solo cosa de niños. Hay vacunas que se administran en la infancia y cuya protección dura toda la vida, hay otras que necesitan recordatorios cada cierto tiempo y otras que están dirigidas para la prevención de enfermedades que ocurren especialmente durante la edad adulta.


fuente:inmunofitness.es