La buena audición es un factor clave del envejecimiento activo

11.05.2022

El envejecimiento de la población cada vez viene más ligado a un envejecimiento activo. Por lo que detectar y solucionar a tiempo un problema auditivo es esencial para mejorar la salud auditiva, ya que además afecta a diversos ámbitos de la vida de una persona. Es importante tener en cuenta que la pérdida auditiva se relaciona con una serie de problemas sociales (aislamiento, falta de comunicación...), físicos (cansancio, estrés, mareos...), psicológicos (depresión, irritabilidad, desconfianza...) y cognitivos (demencia, Alzheimer...).

Así, tratar una pérdida auditiva de manera anticipada permite a las personas mantener mejores relaciones sociales, vivir con mayor confianza y aumentar la calidad de vida.  En resumen, cuidar de nuestra salud auditiva es clave para mejorar nuestra calidad de vida y llevar un envejecimiento mucho más activo.

La pérdida de audición (hipoacusia) en personas mayores se asocia con un mayor deterioro de la función física, síndrome de fragilidad y discapacidad en las actividades instrumentales de la vida diaria. La pérdida de la capacidad auditiva es una condición de salud cada vez más prevalente y se estima que más de 460 millones de personas en todo el mundo la sufren en mayor o menor medida.

Así lo revela un trabajo desarrollado por investigadores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Hospital Universitario Donostia y el Hospital Universitario Ramón y Cajal, con la colaboración del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) Alimentación.

Analizar las causas de la pérdida de audición y determinar las asociaciones con otras enfermedades o discapacidades en personas mayores ha sido el objeto de esta investigación, que ha analizado los datos de 1644 participantes mayores de 65 años en el estudio español ENRICA Seniors-2.

Los resultados de esta investigación se han publicado en JAMAOtolaryngology-Head & Neck Surgery, y según explica el investigador del CIBERESP en la UAM Humberto Yévenes, estudiante predoctoral en el Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UAM y primer firmante del trabajo, "nuestros resultados evidenciaron una alta prevalencia de pérdida de audición que se acentuaba aún más cuanto más alta era la frecuencia estudiada y observamos en paralelo el deterioro de las actividades instrumentales de la vida diaria, de la función física y el aumento de la fragilidad".

Los investigadores han estimado que la pérdida auditiva se asocia con un aumento del doble de posibilidades de tener deterioro en la función física, fragilidad y discapacidad, si bien queda por determinar los mecanismos que explican estos resultados.

En este sentido, el profesor de la UAM Francisco Félix Caballero, segundo firmante del trabajo, precisa que "es necesaria más investigación en la materia, porque si se determina que la pérdida de audición es un marcador de fragilidad, se debe considerar una revisión médica para detectar un posible estado frágil".

Esta investigación determina que, si la pérdida de audición contribuye de manera significativa a la fragilidad, el tratamiento adecuado puede retrasar el deterioro físico y conseguir un envejecimiento más saludable.

Caídas accidentales, aislamiento social y riesgo de depresión

Por su parte, la profesora de la UAM Esther López-García, autora senior del trabajo, advierte que "existen varias vías potenciales que relacionan la pérdida auditiva con la función física, ya que la función vestibular es responsable del equilibrio. Además, las asociaciones encontradas pueden indicar que otros mecanismos biológicos comunes pueden estar dañados".

Diversas investigaciones en la materia sugieren también que la hipoacusia aumenta el riesgo de caídas accidentales, el aislamiento social, y el riesgo de depresión, factores considerados en este estudio como potenciales mediadores de la asociación.

Si bien es cierto que la hipoacusia no puede revertirse, ya que las células perdidas no pueden ser recuperadas, lo que sí puede hacer un es ralentizar ese envejecimiento celular y mantener el entendimiento auditivo para que la rehabilitación mediante audífonos sea exitosa. La adaptación de audífonos es clave para ayudar en la mayoría de los casos y así garantizar una mejor calidad de vida.

Habitualmente se olvida el sentido de la audición. No solo es "oír", las personas necesitamos una audición correcta para poder mantener una vida social y familiar activa y evitar consecuencias de deterioro cognitivo a medio-largo plazo. Por lo que es fundamental chequearlo y hacerse al menos una vez al año una revisión, ya que la prevención es la mejor herramienta.

Un correcto tratamiento con audífonos mejora la calidad de vida

Son muchísimos los beneficios que aportan los audífonos a las personas. El principal y perceptible desde el primer momento, es la mejora de la capacidad auditiva, ya que un paciente con audífonos recupera sonidos que había dejado de oír hace tiempo, se reduce el esfuerzo auditivo ante situaciones que antes eran complejas e incluso pueden ayudar a las personas que experimentan acúfenos o tinnitus (ruidos internos). En cuanto a relaciones sociales, se vuelve a disfrutar de la comunicación con nuestras familiares y amigos, se participa de manera más activa en conversaciones y se puede volver a disfrutar de pequeños placeres como la música.

Más allá del beneficio auditivo y la mejora de relaciones, los audífonos permiten recordar más y mejor las conversaciones mantenidas ya que se aumenta la capacidad de concentración. Hay que tener en cuenta que es el oído es el que capta el sonido, pero realmente es el cerebro el que permite escuchar, por lo que se reduce ese cansancio mental extra.

Está demostrado también que, a largo plazo, usar audífonos mejora la salud mental, evitando situaciones de estrés, aislamiento, depresión y ansiedad con su uso. Aumentando la seguridad y la autoestima de los pacientes que los utilizan.

Como recomendación, es esencial acudir a un centro especializado para una revisión periódica ya que como he comentado, la gente debe ser muy consciente de que la detección precoz es el primer paso para mejorar la salud, evitar la pérdida auditiva y las enfermedades relacionadas con ella, teniendo así la mayor calidad de vida.