Lo positivo de ser positivo: una mayor esperanza de vida

26.07.2022

Estudios recientes demuestran que los optimistas viven hasta un 15% más que los pesimistas.

Muchas personas predican sobre los beneficios de "mirar el bueno lado de las cosas," o ser optimista para mejorar la calidad de vida. Y es verdad, el optimismo está conectado a bajos niveles de estrés, mejora de los patrones de sueño y mejorar la salud cardiovascular y las funciones inmunitarias.

La lista de razones por las que se debería adoptar una actitud más positiva no termina ahí; un estudio reciente mostró que el optimismo tiene un impacto a la hora de vivir una larga vida.

El estudio, que fue publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS), combinó los datos de dos proyectos de investigación.

Un proyecto evaluó el optimismo en las mujeres en 2004, con participantes que tenían una edad media de 70 años, y se realizó un seguimiento hasta 2014. El otro analizó a los hombres en 1986, con participantes que tenían una edad media de 62 años, y se hizo un seguimiento de las muertes hasta 2016.

Los grupos se dividieron según los niveles de optimismo declarados por ellos mismos, considerando a los más optimistas y a los menos pesimistas. Los resultados mostraron que las mujeres más optimistas vivían un 15% más que sus compañeros pesimistas, y los hombres vivían un 11% más que sus compañeros pesimistas (Science, 2019).

Como se ha mencionado anteriormente, el optimismo ayuda a promover un estilo de vida más saludable en múltiples aspectos, como tener una dieta más sana y ser físicamente activo. Sin embargo, el estudio concluye que sólo el 24% de los hábitos de vida se tienen en cuenta en el vínculo entre el optimismo y la longevidad.

Por lo tanto, el optimismo se basa en el entrenamiento mental y en los rasgos innatos de la personalidad. Sin embargo, los pesimistas pueden cultivar actitudes y sentimientos optimistas a través de diferentes ejercicios. Por ejemplo, poner energía en un «yo» mejor y más positivo puede ayudar a la transición hacia esa persona, que es más optimista.